Como ya es tradición en el plantel de Banfield, los juveniles que realizan la primera pretemporada suelen recibir un corte de pelo “pintoresco”, que les suelen robar risas a todos…excepto a ellos.
Esta vez fue el turno de Gonzalo Bettini y Adrián Reta. Los dos defensores venían evitando la maquinita, hasta que en la cena de la noche Pablo Santillo pidió a los mozos que acondicionaran el lugar para poder raparlos.
Así fue como el arquero, en medio de risas y aplausos del resto del plantel, los fue pelando uno a uno con diferentes estilos.
“Me muero, mira lo que me quedó”, fue lo que dijo uno de los bautizados, mientras que los dos corrieron a ponerse gorras para taparse las cabezas.
Los chicos deberán pasar 24 horas con dicho corte, para luego poder raparse completamente.