Cada entrenamiento se vive con intensidad en Salta. Primero físico y más tarde la parte en la que los jugadores tienen contacto con pelota. Esta vez el entrenador dividió al grupo por líneas.
Primero los arqueros junto a Gustavo Campagnuolo. Los delanteros junto al Beto Camps. Y Seba Méndez se ocupó primero de los mediocampistas para terminar con los defensores.
Cuando estaba concluir el entrenamiento, les propuso a los zagueros un desafío: dividirlos en dos grupos para rematar al arco, que fue defendido por Juan Pablo Ferreyra.
Los que perdían debían hacer flexiones de brazos y así fue. De un lado, con remera blanca patearon Ladino, Broggi, Oviedo y Segovia, reforzados por el Beto Camps, quien se mostró muy afilado.
En cambio, los de pechera tuvieron Toledo, Delfino, Dos Santos, Bustamante y el mismo Méndez. Muchas bromas y humor, además de puntería a la hora de patear, tuvieron como ganadores a los de pechera, que disfrutaron al ver a sus compañeros cumplir con la pena. Fue un momento de distensión ante tanto trabajo.