Varios hinchas de Banfield llegaron hasta Cuenca para presenciar la primera victoria de un equipo argentino marcando cuatro tantos en suelo ecuatoriano, además del resultado más abultado fuera de casa en la historia de la Copa.
Emocionados y contentos por una nueva participación internacional, el viaje ya era motivo para celebrar el hito conseguido por el campeón del fútbol argentino, pero luego el encuentro traería más satisfacciones.
La llegada de los goles hacía alentar cada vez más e incluso hacerse oír ante 20.000 hinchas de Cuenca, que se quedaron atónitos ante el despliegue del “Taladro” y la lluvia de tantos.
De repente, la aparición de un bombo entre los hinchas de Banfield fue motivo de risas y más ritmo en cada una de las canciones, además del eterno agradecimiento a los jugadores y cuerpo técnico por vivir un momento inolvidable.
Con el transcurrir de los minutos, incluso los ecuatorianos comenzaron a aplaudir a los argentinos y en el reemplazo de Rodríguez Rubio desde la tribuna local se escuchó el reconocimiento: “James, James”.