Ver una camiseta de Banfield siempre te hace erizar la piel, pero a la distancia, eso se potencia mucho más. En el entrenamiento de la tarde cuatro salteños pasaron a visitar al plantel y a hacer firmar sus camisetas, contando sobre el aliento del equipo en el norte.
Así como sucede en Jujuy, los cuatro hinchas tratan de ir a cada partido cuando los colores verde y blanco visitan la Tacita de Plata (la cancha de Gimnasia) o la cancha de San Martín de Tucumán, ya que les queda “relativamente” cerca.
Guillermo juega al fútbol en la liga local y luce su camiseta con orgullo: “De chiquito me querían hacer de River o Boca, pero ví la hinchada y me hice de Banfield. Lo voy a seguir por siempre, cada vez que pueda ir, ahí estaré alentando al equipo”.
Por su parte, Oscar no puede creer aún estar viendo a sus ídolos: “Es algo glorioso tener al equipo en Salta, hay que aprovechar a hablar con los jugadores y a darle nuestro aliento. Nunca sabemos si los vamos a volver a ver de tan cerca, es una alegría inmensa”.
Por su parte, Omar viajó cuatro horas para ver al equipo entrenar. Él es de Oran…mejor dicho, del pueblo de Urundel. “Mi ídolo es Daniel Bilos. El Flaco era un grande, lo empecé a seguir en el 2004 y desde ese momento no dejé más a Banfield. Cuando salimos campeón fui a la plaza de mi pueblo con una bandera y tocaba bocina, festejando.
La gente me saludaba, todos se pusieron contentos”, recuerda emocionado, luciendo la misma camiseta con la que Darío Cvitanich le marcó dos goles a Lanús en aquel recordado 5 a 0 del 8 de marzo del 2008.
Finalmente, Facundo no se queda atrás. “La primera vez que pude ver a Banfield por la tele quise hacerme hincha. Acá en Salta simpatizo por Central Norte, pero el cariño por Banfield es diferente y tener hoy a los jugadores entrenando es algo inexplicable”.
Aunque parezca mentira, todos coinciden en algo: “Tenemos una profunda admiración por Garrafa Sánchez…¿Si lo conocemos? No, pero todas las cosas que escuchamos de él nos hacen quererlo como si hubiéramos estado en la cancha de Banfield aplaudiendo por sus jugadas”.
No importa la distancia, el amor por la camiseta de Banfield todo lo puede, y ellos son un ejemplo.