La gente se merece este presente y mucho más. Sin duda alguna, los hinchas no dejan pasar ninguna oportunidad de demostrar el sentimiento por Banfield. Primero se vio en la venta anticipada de entradas.
Luego se reflejó en Maipu y Alsina, cuando cientos de hinchas se congregaron para luego partir en caravana rumbo a Avellaneda, con autos, combis, micros, banderas y las canciones que los identifican.
Ya en la cancha, globos, fuegos artificiales y banderas sirvieron para darle colorido a la tribuna superior que fue asignada para Banfield y a pesar de la ubicación, los hinchas se hicieron oír, alentando a Banfield en medio de un Estadio enmudecido por los dos goles de los dirigidos por Falcioni.
Con lágrimas en los ojos, sin importar cuanta agua cayeras durante los 90 minutos, o que finalizara cerca de la medianoche. Banfield copó Avellaneda y se hizo escuchar por todos.
Cada vez falta menos, la ilusión no se puede detener y los hinchas se hacen escuchar donde sea. Ahora se viene Racing y el Estadio Florencio Sola será una fiesta.