Sin lugar a dudas, el hincha de Banfield siente que esta es la temporada en la que las fiestas de fin de año llegarán con más festejos que de costumbre, y ello se reflejó en la venta de entradas en el Estadio.
En menos de cuatro horas, los socios agotaron las entradas y en Avellaneda se harán oír, como es costumbre, “haciéndole el aguante” a los muchachos de Falcioni.
Desde las 5 de la mañana del viernes, bien tempranito, comenzaron a hacer la cola para tener cuanto antes su ticket, algunos con mate, otros con camisetas, banderas y el infaltable aliento al equipo.
Por ello, no fue extraño ver más dos cuadras de cola durante las cuatro horas, con un elogiable orden, para poder ser locales ante Independiente.
Ahora, a poco del partido, las horas parecen siglos, para vivir 90 minutos vibrantes, con la ilusión de festejar y seguir por el camino que nos lleve a lo más alto.