A veces el cariño por un equipo de fútbol puede llegar a límites impensados y muchas son las ocasiones donde promesas o apuestas a priori irrealizables se hacen realidad por amor a un club.
Pero si se trata de límites impensados, la experiencia de Ricardo Tedesco se vuelve un claro ejemplo. Es que un día, este hincha decidió vivir una intensa experiencia en la Antártida junto a su bandera de Banfield, que lo acompañó durante toda la expedición.
Invitado por Rodolfo Di Leo, ex jugador del Club Lomas que actualmente vive en Ushuaia, Tedesco cruzó el Pasaje de Drake, un momento único en su vida: “Fue algo terrible, dos días de pleno mar con viento y olas de doce metros, pero estar allá justifica todo. La ida la soportamos pero en el regreso sufrimos todos”.
Sin embargo, no estaba sólo. Junto a él iba la bandera de Banfield y la explicación dentro del barco a cada uno de los turistas de que el equipo argentino se había consagrado campeón hacía unos meses y que su alegría le había motivado esa compañía inseparable.
“A todos les contaba que Banfield había sido el mejor del Apertura 2009 y ya hay algunos franceses y españoles que siguen al Taladro y que cuando bajamos a tierra me pedían que no olvide la bandera”, recuerda con una sonrisa quien se convirtió por unos días en el fanático más austral del fútbol argentino.
El fuerte vínculo sentimental de Tedesco con Banfield surgió en su infancia, cuando se escapaba del Lomas Athletic los sábados para ver al “Taladro” en el ascenso y luego volvía al club evitando que su padre, lo descubriera. “El club del barrio genera un lazo mucho más fuerte que cualquier otro”, destaca.
Y ese amor llegó a su momento más importante con la obtención del título, al que recuerda como “una verdadera fiesta, se me cayó alguna lágrima y todo, sentí la misma emoción que cuando debutamos en la Copa Libertadores y toda la ciudad fue a la cancha”.