Hinchas, familiares, amigos, allegados y directivos se acercaban a brindarle el pésame a la familia de Sebastián Ríos. Esa fue la postal del Estadio Florencio Sola en un día triste.
Entre las 10 y 15, el hall central del Estadio recibió a todos tras el lamentable accidente ocurrido en Córdoba que ocasionó el fallecimiento del hincha cuando se dirigía a Mendoza para ver el partido frente a Godoy Cruz.
Quienes lo conocieron, lo definieron “con sangre verde y blanca”, apasionado por el club, respetuoso y dispuesto a ayudar siempre.
Desde el cuerpo técnico y el plantel enviaron sus condolencias, lamentando la pérdida de Sebastián. Cerca de las 16, el cuerpo fue trasladado al cementerio de Calzada.
Ya no pisará el “Lencho”, pero ahora podrá tirar paredes con el “Pampa” y con “Garrafa” en algún picado en el cielo. Su voz no se oirá más desde la tribuna, pero sin dudas su aliento desde el cielo no dejará de sentirse jamás en cada partido en el que juegue su querido Banfield.