En la final del futsal, el horario y lo distancia no pudieron contra una multitud de Banfield que se acercó a Ferro de Merlo.
El recibimiento fue espectacular e incluyó muchos cánticos de apoyo al plantel, así como también banderas y papelitos. Durante el partido los nervios no lograron callar las voces de una tribuna esperanzada con el ascenso.
Ni bien finalizó el encuentro, pasada la madrugada del domingo, la hinchada celebró con el plantel. Para resaltar, no sólo la presencia de familiares, ex jugadores de la actividad y de importantes miembros de la Comisión Directiva como el presidente Carlos Portell, sino también el esfuerzo de varios chicos de otros deportes del club que se acercaron a alentar a los jugadores.