La cuarta división está muy cerca la Primera División, integrando en varias oportunidades el equipo de Reserva, donde congenian jugadores del plantel superior con el de inferiores.
Por eso es una etapa crucial para todos aquellos que sueñan con ser promovidos. Sin dudas, es una etapa complicada para la carrera de todos los futbolistas, ya que están a un solo paso de alcanzar el anhelo de ser profesional, aunque no todos lo puedan cumplir.
Por lo pronto, el encargado de conducir al grupo en la cuarta es Eduardo Masotto, quien cuenta la forma de trabajo: “En este momento tenemos un plantel de buen pie, por eso estamos buscando aceitar el funcionamiento y corregir errores en cuanto a la tenencia de la pelota, tratando de perfeccionar la técnica”.
“A los chicos, en esta etapa de su carrera, hay que motivarlos, que sepan que todo depende de ellos, y los mejores ejemplos se ven en algunos que ya pasaron por esta división, como Guillermo o Barbaro”, sostiene.
Entre las pesas y las pasadas, el defensor Gonzalo Oviedo parece un experimentado en la cuarta división. Con el título obtenido en el 2010 y anteriormente con la vuelta olímpica en la Reserva, el marcador central sabe que atraviesa una etapa de plena evaluación para determinar si será promovido.
“Muchos de nosotros tenemos seis meses de entrenamiento para ver si después nos suben a Primera o ver que sucede, pero cada uno deja todo para poder llegar al plantel superior”, sostiene.
“Hay más roce, se juega más al límite, pero es porque todos queremos lograr ganarnos un lugar”, detalla, al tiempo que habla de sus objetivos personales: “Apunto a jugar más en Reserva que en cuarta división, para poder volver a entrenar con la Primera”.