No tenía lugar en Banfield. Vivió detrás de Cristian Lucchetti, Enrique Bologna y Pablo Santillo. Fue por eso que cuando le salió la chance a Seba López para ir a préstamo al Antofagasta de Chile, en la B, no lo dudó, tratando de ganar en continuidad.
Y así le fue. El arquero de las inferiores estuvo los últimos 16 partidos sin perder y en la final del Torneo Apertura le ganó ante 14 mil hinchas al Everton por 1 a 0, alcanzando el derecho de jugar la final anual para subir a la A.
El Pescadito, como le dicen sus amigos, ya se había consagrado campeón como arquero titular en la Reserva de Wensel y después lo hizo como el tercer arquero del plantel de Banfield que dio la vuelta en la cancha de Boca.
Ahora le llegó el momento de la titularidad y disfrutar de este logro en el país trasandino.
En un análisis de su presente, Seba comentó: “Todavía falta una fecha para culminar el torneo y con este título nos aseguramos un lugar en la final por el ascenso, así que estoy más que bien, dimos un paso importante”.
“Ahora debo seguir trabajando para poder lograr el objetivo principal a fin de año, que es el ascenso”, cuenta, al tiempo que explica: “En lo personal estoy muy bien, jugué todos los partidos, estoy satisfecho con el rendimiento y logré afianzarme”.
El arquero en Banfield llevaba la 25 y ahora tiene el dorsal 22 en Chile, cuenta con una de las vallas menos vencidas en la Primera B: “Las cosas se van dando poco a poco y con trabajo, la verdad que estoy muy contento y quiero seguir así”.